lunes, 4 de diciembre de 2006

Un día de octubre...

Y en esa forma que adquiere el grito estampado en la pared
Humedad indecible
Se parece a mis huesos.
Alimentaste mi sombra hasta dejarla sin alas
Y en el lugar de la madre hubo un espacio como un silencio
Que se abre y se rompe en la desgarradura,
No del placer sino del llanto.
Mi escritura sabe de lo que hablo
Aunque no hable.
Y tocaba partir en el delirio del naufragio.
Ya no hubo flores para la pequeña muerta
Lila fue su nombre
Y desde el lugar de sus rodillas pidió disculpas
Con la voz que no tiene.

1 comentario:

germanpenn dijo...

Hermosa poesía. Colaboro con una poco conocida, de A. Housman :

From far, from eve and morning
and yon twelve-winded sky
the stuff of life to knit me
blew hither: here am I

Now -for a breath I tarry,
not yet dispersed apart-
take my hand quick and tell me
what have you in your heart

Speak to me, I will answer,
How can I help you, say,
Ere to the wind's twelve quarters
I take my endless way.

O sea:
De lejos, de noche y mañana,
y de un cielo de veinte vientos,
la esencia de la vida para crearme
sopló hacia aquí: aquí estoy.

Ahora -que sólo estoy aquí por un suspiro
que aún no se ha desvanecido-
toma mi mano pronto y dime
qué tienes en el corazón

Háblame y yo reponderé,
cómo puedo ayudarte, dilo,
antes que a las veinte moradas del viento
lleve mi infinito camino


Hermoso blog, muy profundo. Salu2